Pedro Aguero Presenta
 


LA HISTORIA DEL BAMBÚ JAPONÉS



No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono, cuidado y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor!


Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.



Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros cinco años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.



Sin embargo, durante el quinto año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! (90 pies de alto) Ahora, ¿Qué piensa usted? ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó cinco años y seis semanas en desarrollarse.



Durante los primeros cinco años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de cinco años.



Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.



De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.



Y esto puede ser extremadamente frustrante.



En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que "en tanto no bajemos los brazos" ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, dentro de nosotros…



Estamos creciendo, fortaleciéndonos, madurando, creando nuestras bases.



Quienes no se rinden, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.



Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá sólo estés echando raíces...


Cuento Zen

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07/18/2012 6:47pm

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    Pedro Aguero, Empresario, Business Consultant, Internet Marketer, Pro-Negocios con Base en el Hogar, Success Coach, Scientific Advertiser, Life Coach, Motivador a Prueba de Balas, recidente del Sur de la Florida. Comprometido al Desarrollo Personal y Espiritual de la Comunidad Hispano-Latinoamericana dentro y fuera de Los Estados Unidos. 
    "Comprometido a la Excelencia, Comprometido al Exito."

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